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Miguel Mateos: "En un momento perdí el control, toque fondo, pero salí"

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El cantante iniciar√° una gira por todo el pa√≠s que culminar√° en Buenos Aires. Presentar√° una reedici√≥n de su disco "Solos en Am√©rica", a 30 a√Īos de su lanzamiento. Pasado, presente y futuro con un verdadero emblema de la m√ļsica de los 80



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Miguel Mateos: "En un momento perdí el control, toque fondo, pero salí"
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29/9/2017

Miguel Mateos (63) regresa a la Argentina para celebrar los 30 a√Īos de Solos en Am√©rica, un disco fundamental en su carrera. Esta reedici√≥n, que tuvo lugar en Estados Unidos, lo tiene entusiasmado: volver√° a rememorar aquella √©poca de oro.

Pero que para el cantante es a√ļn mejor, no s√≥lo por volver a cantar esos temas sino que tendr√° un cierre glorioso el pr√≥ximo 18 de noviembre en el Estadio Obras, el gran templo del rock, tras un tour nacional que lo llevar√° por San Juan, Mendoza, C√≥rdoba y Buenos Aires, entre otras provincias.

Récords de discos vendidos y shows realizados, Mateos vuelve a dejar en claro que su vigencia. Y nos permite volver a disfrutar de aquella insignia de los 80: Solos en América.

—Despu√©s de 30 a√Īos, ¿qu√© aprendiste de vos mismo? Si mir√°s para atr√°s, ¿qu√© ves?

—Veo a un tipo que ha trabajado y que sigue trabajando. En ese sentido, soy un privilegiado que sobrevivi√≥ a los 80 y los 90, que sigue creando, que sigue teniendo proyectos luego de haber sacado un disco el a√Īo pasado que no s√© si ha sido comprendido. Despu√©s de m√°s de 30 a√Īos de trabajo, seguir recorriendo Am√©rica, tener una banda tremenda, impresionante. Si veo para atr√°s, veo felicidad.

—¿El paso del tiempo te afecta?

—Obviamente no soy el mismo que a los 20 a√Īos pero al contrario: me parece que canto mejor, toco mejor el piano, hago mejores conciertos y tengo como un balance de energ√≠a tambi√©n muy zen en cada una de mis cosas. He ido aprendiendo en todo nivel, y sigo aprendiendo. Ahora estoy en la b√ļsqueda de hacer una √≥pera.

—En el disco dec√≠s: "Hace 30 a√Īos que dej√© de so√Īar y empec√© a vivir mis sue√Īos". ¿Cu√°ndo se da esa transformaci√≥n?

—Cuando me doy cuenta que realmente hab√≠a un camino, que este era mi camino. Como cuando voy a Chile o a Per√ļ y me encuentro con chicos que me vienen a firmar un cassette todo roto, todo ap√≥crifo y trucho con el "Loco, lo que cantas ac√°". Tanto en Catamarca o en Mendoza como en Santiago. Es algo muy fuerte que ese sentimiento de un pibe de ac√°, de Villa Pueyrred√≥n, un barrio de clase media de la Ciudad de Buenos Aires, haya tenido ese sue√Īo: es mucho m√°s de lo que yo hubiera imaginado. De alguna manera, frase m√≠a: dejar de so√Īar y empezar a vivirlos.

—¿Te molesta que te pidan canciones de los 80 y no se fijen en las canciones de ahora?

—No. En absoluto. Es mi obra. En los 80 era m√°s vertiginoso todo, hab√≠a m√°s v√©rtigo, hab√≠a renunciado, pero era rid√≠culo. ¿C√≥mo puedo yo renunciar a una canci√≥n cuando s√© que en definitiva yo pongo los primeros dos, cuatro acordes de esa canci√≥n, y la gente se emociona de la primera hasta la √ļltima fila? Es un flashback tan tremendo… Y esa misma persona por ah√≠ le trata de explicar al hijo que est√° al lado como diciendo: "Es esto". No puedo renegar de mi obra, para nada.

—¿Y sos de escuchar tus propias canciones?

—No.

—¿Ninguna?

—Ahora no tengo m√°s remedio que volver a interiorizar porque hicimos un disco fabuloso. Ha sido re materializado en uno de los mejores lugares de California, de Los √Āngeles, en el que es un estudio an√°logo. Es un disco an√°logo que era de vinilo y se ha tomado ese m√°ster, que tambi√©n ha sido recuperado en esta parte como la recuperaci√≥n de los derechos de ese disco por parte del Instituto Nacional del la M√ļsica Argentina, como de muchos otros. Lo mandamos a rematerizar y el sonido realmente es alevoso, es decir, es tan nuevo.

—¿Mejor que antes?

—Yo creo que s√≠. Porque se ha tomado la tecnolog√≠a de hoy, actualizada, hac√≠a un m√°ster de 30 a√Īos atr√°s. Realmente le ha dado una riqueza incre√≠ble.

—Una de las canciones, "Cuando sea grande", dice que quer√≠as ser Presidente. ¿Era un anhelo que ten√≠as?

—Eso era un punto de referencia. Digo Presidente de la Naci√≥n o estrella de rock and roll. Parecer√≠an como dos puntos medios que se tocan. Me toc√≥ estar ante 40, 50 mil personas, y por ah√≠ un pol√≠tico tambi√©n se sube a un balc√≥n y tiene que hablar. Nada m√°s como esa paradoja y esa met√°fora.

—¿La pol√≠tica es algo que te atrae?

—No. Bueno, me atrae como ciencia, como algo que estudio y que leo, s√≠. Pero no en la acci√≥n.

—Tu tema "La ley del pulgar" habla de la actualidad. ¿Qu√© te llev√≥ a escribirlo?

—Sali√≥ cenando con mi mujer un 14 de febrero en un restaurant, y todas las parejas estaban con los tel√©fonos, como si estuvi√©ramos vos y yo, y segu√≠an con los tel√©fonos y era el D√≠a de los Enamorados, el d√≠a de mirarse a los ojos. Ah√≠ se me ocurri√≥ la canci√≥n. Una fant√°stica iron√≠a pero tiene esa idea supuestamente de las conexiones que…

—A trav√©s de pantallas que no son reales…

—Exactamente. Las conexiones que perdimos, ser√≠an. As√≠ que es un tributo a la piel, a la mirada, a las cosas que nos hacen humanos.

—¿Not√°s una diferencia entre la m√ļsica de los 80 y la de ahora? ¿Hay menos calidad?

—Siendo yo autor, compositor, productor, es medio dif√≠cil decirte que la m√ļsica de antes era mejor. Jam√°s vas a o√≠rlo de m√≠. No creo que sea as√≠. Ahora hay una m√ļsica comercial, o que tiene m√°s difusi√≥n; los medios de difusi√≥n han cambiado; las formas de escuchar m√ļsica han cambiado. Ahora por suerte hay una cosa con el vinilo, de nuevo. El vinilo era la ceremonia de escuchar m√ļsica, esa ceremonia que te junt√°s con tres o cuatro. Me acuerdo cuando usaba el combinado de mi pap√° y √©ramos cuatro o cinco pibes que escuch√°bamos como si tuviera imagen, y era un maldito disco de pasta dando vuelta, emitiendo un sonido que para nosotros era todo.

—¿Siempre te quisiste dedicar a esto? ¿Ya de chico ten√≠as ese fanatismo por la m√ļsica?

—S√≠. Mi padre es mel√≥mano. No se dedica a la m√ļsica pero ha sido siempre un coleccionista de discos. Ten√≠a en mi casa una especie de librer√≠a, para ponerlo en t√©rminos m√°s actuales, de larga duraci√≥n y de discos de distintos calibres, sobre todo de jazz y de tango. Mi madre es profesora de m√ļsica y daba clases. Sencillamente vengo de una casa materna y paterna ligada absolutamente a la m√ļsica.

—¿Te apoyaron cuando dijiste que quer√≠as seguir este camino?

—No. Al principio no. Cuando le dije a mi madre que iba a dejar de estudiar Ciencias Econ√≥micas, ella no lo sab√≠a pero yo en paralelo iba al Conservatorio. Y le dije que me iba a dedicar a la m√ļsica siendo profesora. Me dijo no. Mi padre lo mismo. Pero los convenc√≠. El tema es estar convencido. Pod√©s tener m√°s o menos suerte despu√©s, no sab√≠a qu√© iba a pasar, no sab√≠a en aquel momento si iba a poder vivir de la m√ļsica y de qu√© manera. He sido afortunado, en todo sentido.

—¿Y hoy, qu√© les dec√≠s?

—Nada. Adoro a mis viejos. Est√°n los dos muy bien. A mi madre le digo que la culpa es de ella porque como ten√≠a bonos en el Teatro Col√≥n, me llevaba de chiquito. Me sentaba a escuchar √≥peras y ver ballet. Entonces tengo como un vicio que trasciende lo que es el pop o el rock. Soy como un artista que tiene una visi√≥n mucho m√°s amplia de la m√ļsica, m√°s en este momento de mi vida. Y se lo debo a mi vieja. A mi padre tambi√©n.

—¿Es una carrera que te gustar√≠a que tu hijo siga?

—Mi hijo se ha recibido el a√Īo pasado en la UADE de Administraci√≥n y Comercio Exterior. Tiene 25 a√Īos y toca estupendamente bien la guitarra. Tiene un gran talento. No s√© qu√© ser√° de su vida pero lo queremos y lo vamos apoyar en su decisi√≥n.

—¿Es una carrera muy vertiginosa?

—Es una carrera muy dif√≠cil. Y hoy ya no la entender√≠a. Tiene otros resortes. Tiene otros canales. Yo lo que hac√≠a era subir el amplificador, tocar en un caf√© concert, como se lo llamaba en aquel momento, o en un bar de mala muerte en el centro underground de Buenos Aires para 40 personas. A veces hab√≠a seis personas y esa era la forma de difusi√≥n. Hoy, comparar eso…

—¿Se pierde el control, como dice tu canci√≥n en esta carrera de m√ļsico?

—Sin dudas que s√≠.

—¿Record√°s alg√ļn momento?

—Vuelvo a decirlo: los 80 fueron un v√©rtigo. Hay muchos compa√Īeros m√≠os de los 80 que hoy ya no est√°n. Por diferentes razones, obviamente. Por el v√©rtigo que supone esta carrera en todo nivel, desde todo punto de vista: tomar 700 aviones por a√Īo o andar en la ruta trasnochada de una ciudad a otra. O por las tentaciones, por mil que aparecen, por lo que fuere. A veces s√≠ se puede perder un poco el control, pero gracias a Dios yo he traducido esa potencia en canciones, en arte y eso me salv√≥. Y si en alg√ļn momento toque un fondo, sal√≠. Por la ayuda obviamente de mi familia. Hoy evoco eso tambi√©n desde un punto de vista sumamente enriquecedor: si no sufr√≠s, no hay ganancia.

—¿Sent√≠s que te perdiste muchas cosas de tu vida por esto de la gira, los viajes?

—No. Soy muy afortunado. Volver√≠a hacerlo. Con todos los pro y contra que tuve.



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