Villa Devoto : "Tenemos la obligación como Iglesia y cristianos de evangelizar y dar testimonio"

Lo afirmó el cardenal Mario Poli en la celebración de Corpus Christi. Unas seis mil personas se congregaron en Plaza de Mayo. La misa, celebrada en las escalinatas de la Catedral Metropolitana ante unas 6000 personas -según los organizadores-, fue concelebrada por los obispos auxiliares de Buenos Aires; el nuncio apostólico en Argentina Mons. Emil Paul Tscherrig y gran parte de los sacerdotes de la arquidiócesis.
  


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"Tenemos la obligación como Iglesia y cristianos de evangelizar y dar testimonio"   
24/6/14

"En esta tarde, como peregrinos en esta ciudad de Buenos Aires, volveremos a tomar el pan de los hijos, de la misma fuente en la que celebramos el memorial del inmenso y sublime amor misericordioso que Cristo reveló en su pasión: la Eucaristía" y recordó a San Juan Pablo II, que enseñó que "La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia –el atributo más estupendo del Creador y del Redentor–y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora".

En otro tramo de la homilía agregó que la misericordia no puede quedarse en manos de unos pocos sino que después de tener un verdadero encuentro con Jesús en cada misa, en cada reconciliación, no podemos guardarnos la alegría solo para nosotros mismos sino que tenemos la obligación como Iglesia y cristianos de evangelizar y dar testimonio, "de saca afuera lo mejor de nuestro bautismo que es nuestra condición de discípulos misioneros"; y citó al Papa Francisco cuando en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium dice que "La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio".

De la ceremonia participaron jóvenes de distintos movimientos y parroquias que habían partido a las 11 de la mañana desde las parroquias San Antonio de Padua en Parque Patricios, Sagrada Eucaristía en Belgrano, de la basílica San José de Flores y la iglesia San Bernardo en Villa Devoto. Las cuatro columnas se congregaron en plaza Once y de allí partieron al Congreso, donde escucharon las palabras de monseñor Poli, quien luego marchó junto a ellos hacia la plaza de Mayo para participar de la misa.

Luego de la celebración, se realizó la tradicional procesión y bendición con el Santísimo Sacramento alrededor de la plaza de Mayo y la renovación anual de la consagración de la Ciudad y de la Arquidiócesis de Buenos Aires a la Virgen de Luján en la que el cardenal Poli pidió por los niños de primera comunión; por los recién nacidos, para que tengan una familia con un papá y una mamá; por los jóvenes; por los adultos, para que no les falte pan y trabajo y por salud de los abuelos.

Finalmente pidió a la Virgen de Luján que protegiera al Papa Francisco y, en medio de un aplauso espontáneo, que conceda largos días junto a la fuerza necesaria para misionar.



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