Clemente Cancela encabeza una comedia desprejuiciada.

El periodista televisivo y radial es uno de los intérpretes de "Enefecto", una comedia de Alberto Rojas Apel que asegura una buena dosis de diversión en la sala El Portón de Sánchez.
  
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Clemente Cancela encabeza una comedia desprejuiciada.   
11/6/14

Cuatro amigos -una pareja más o menos estable y otra en ciernes- se drogan en un encuentro de fin de semana y descubren que lo que ingirieron no los "coloca" como esperaban sino que desarrolla en ellos poderes extraordinarios.

Así Cancela descubre que puede dominar físicamente a los demás a distancia, como en las películas de superhéroes, su novia en la ficción Maricel Santín maneja la energía eléctrica a su voluntad, el amigo Lalo Rotaveria puede ver la realidad en "zoom" y la amiga deseada por éste (Mariana Wichi Salinas) accede al pensamiento ajeno al colocar sus manos en la cabeza del otro.

"Enefecto" podría entrar en esa categoría de títulos generacionales de otras épocas y circunstancias, como "Juegos a la hora de la siesta", de Roma Mahieu, y "Adiós Misterix", de Mauricio Kartun, que hablaron de la juventud y permanecieron.

El disparate puede encontrar buen eco en un público coetáneo con el elenco -entre 20 y 30 años- aunque los mayorcitos no necesariamente quedan afuera, ya que Rojas Apel luce virtudes tanto en la confección del texto como en el manejo de las actuaciones.

No sólo porque hay un relato coherente que a pesar de su liviandad demuestra la capacidad del autor para concebir un espectáculo así, en texto y dirección, seguramente por su oficio en la escritura de ciclos de TV y en sus incursiones en teatro y cine.

En la escena se recuerda su elogiada "Globo flotando contra el techo de un shopping", puesta en el Cervantes en 2012, entre otras obras, y en la pantalla tuvo especial responsabilidad en las películas de Ezequiel Acuña "Nadar solo" (2003), "Como un avión estrellado" (2005) y "Excursiones" (2009).

No es Neil Simon, por supuesto, pero los diálogos le salen con fluidez y no poca ironía y deberían ser un ejemplo para muchos de su generación -Rojas Apel nació en 1974- que en salas porteñas proponen temas afines pero no llegan a conectarse con la platea.

Su sentido escénico le permite mover con libertad a su cuarteto, cuyas entradas y salidas no parecen arbitrarias y hacerlo recorrer sus aventuras psicológicas y sentimentales en un espectro donde las fantasías de la adolescencia aún se manifiestan, sobre todo en las neomitologías del cine y la historieta.

Cancela no descuella pero elude a fuerza de simpatía y comunicación el habitual personaje desplegado en el programa de TV "CQC" y en el radial "Gente sexy" para componer a un joven mucho menos avivado de lo que parece.

Con una Santín adorable en su fragilidad, aún en lucha con una voz que necesita entrenamiento para lanzarla más allá, y una Wichi Salinas de interesante presencia escénica, la pieza tiene un pilar en Rotavería, a cargo de uno de un palurdo muy disfrutable.

A ello se suma el asesoramiento coreográfico de Andrea Vegazzi, que permite movimientos sincronizados a distancia, jugados con precisión, lo mismo que el trabajo de cabina y ese living de la escenografía de Victoria Chacón, que con una sola vía de entrada y salida favorece los desplazamientos.

"Enefecto" se ofrece en El Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034, los sábados a las 23.15.









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