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Villa-Devoto

Muri贸 Popeye, el jefe de sicarios de Pablo Escobar.

Se pudo confirmar que John Jairo Vel谩squez, hombre de confianza de Pablo Escobar, muri贸 por un c谩ncer de es贸fago que lo aquejaba hace varios meses. Popeye estaba preso desde el 25 de mayo de 2018.

John Jairo Vel谩squez V谩squez, alias Popeye, fue uno de los hombres m谩s temidos del cartel de Medell铆n, y aunque hab铆a recuperado su libertad hace m谩s de cuatro a帽os, hab铆a vuelto a delinquir en Antioquia con bandas ligadas a las estructuras criminales de Bello, lo que lo llev贸 a la c谩rcel nuevamente.


Hace varias semanas se supo que Popeye sufr铆a de un c谩ncer de es贸fago en fase terminal con met谩stasis en pulmones, h铆gado y otros 贸rganos cercanos.

El Inpec inform贸 que Vel谩squez falleci贸 en la madrugada. Se encontraba hospitalizado desde el pasado 31 de Diciembre de 2019.

Jhon Jairo Vel谩squez V谩squez estaba capturado desde el 25 de mayo de 2018, sindicado por el delito de concierto para delinquir y extorsi贸n.



Despu茅s de recuperar su libertad, Popeye se convirti贸 en Youtuber, activista pol铆tico —particip贸 en algunas marchas en contra de las Farc organizadas por el Centro Democr谩tico— y escritor, todo en medio de una condena social, pues muchos ciudadanos encontraban inexplicable que se celebraran los actos delictivos de un hombre que hab铆a asesinado a m谩s de 300 personas, seg煤n su propio testimonio.

Ya en libertad, Popeye no estuvo exento de pol茅micas: amenaz贸 a ciudadanos que lo confrontaban, apareci贸 en videos disparando armas a las afueras de la ciudad y particip贸 en fiestas de narcotraficantes, como en la que se encontraba alias Tom cuando fue capturado.

Se le realiz贸 una entrevista a Vel谩squez cuando sali贸 de la c谩rcel en 2013. A prop贸sito de su fallecimiento, la publicamos de nuevo.

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¿Cu谩ntos a帽os pas贸 en la c谩rcel?

Popeye: Veintitr茅s.

¿Y qu茅 siente de salir libre?

P.: Mire. Yo soy creyente. Yo siempre he cre铆do que el destino de uno est谩 en las manos de Dios. As铆 que entiendo los problemas que me esperan en la libertad, pero s茅 que nada depende de m铆, sino de 茅l.

Ya que habla de los peligros que le esperan en la libertad, ¿cu谩ntas personas ha matado usted?

P.: Yo personalmente creo que alrededor de 300. Pero he participado y coordinado alrededor de 3.000 muertes.

¿Y eso le parece normal?

P.: En este momento no. Pero cuando lo hac铆a s铆. Yo sent铆a que estaba en una guerra justa contra la extradici贸n y que en esa guerra todo se justificaba. Ahora veo las cosas dentro de otra perspectiva y me parece incre铆ble lo que hice y lo que ha sido mi vida.

Hablemos de los protagonistas de la violencia que usted conoci贸. Comencemos por Pablo Escobar.

P.: Pablo Escobar era un genio, tal vez un genio del mal, pero en todo caso un genio. Ten铆a una mente privilegiada y un detector de mentiras en el cerebro. Si usted dec铆a algo que no era verdad, inmediatamente lo captaba. Y eso pod铆a costarle a uno la vida. Inspiraba una lealtad infinita en todos los que cre铆amos en 茅l. Yo llegu茅 a creer que era inmortal. El d铆a m谩s triste de mi vida fue el d铆a que lo mataron.

¿Escobar era un asesino?

P.: No, 茅l no era un asesino. Yo creo que 茅l no mat贸 a m谩s de 20 personas en toda su vida. 脡l ante todo era un l铆der, un organizador de bandidos y un gran secuestrador.

Pero usted s铆 mat贸 a muchas personas por 贸rdenes de 茅l. Hablemos de algunas. ¿C贸mo fue cuando 茅l dio la orden de asesinar polic铆as en Medell铆n a 2 millones por cabeza?

P.: Eso fue una reacci贸n cuando la Polic铆a le mat贸 a su cu帽ado, Mario Henao. 脡l y Gustavo Gaviria hab铆an sido los verdaderos fundadores del cartel de Medell铆n. Fueron los primeros en importar la pasta y en organizar la exportaci贸n. Era muy cercano a 茅l y era el hermano de su esposa Mar铆a Victoria.

¿Y qu茅 pas贸?

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P.: Pues una vez est谩bamos en una finca en Monte Loro. El patr贸n ten铆a sus aberraciones y le gustaba mucho el lesbianismo. Hab铆a organizado una sesi贸n con el equipo de b谩squetbol femenino departamental y est谩bamos en eso cuando llegaron los helic贸pteros artillados de la Polic铆a y empezaron a disparar. El patr贸n, siempre tranquilo, dijo calmadamente: “Nos vamos”. Jorge Luis Ochoa tambi茅n arranc贸. Pero Mario dijo: “Yo quiero correr fresco, me voy a echar un duchazo”. Se meti贸 en la ducha y el techo era de zinc y lo acribillaron desde arriba.

¿Y qu茅 tiene eso que ver con los polic铆as?

P.: Que el patr贸n quer铆a tanto a Mario que se derrumb贸 cuando se enter贸 de la muerte. Al otro d铆a nos cit贸 y nos dijo: “Vamos a matar polic铆as. Eso es mas 煤til que matar jueces porque finalmente son ellos los que nos llevan donde los jueces”. Y nos dio la tarifa: 2 millones por polic铆a, tres por sargento, diez por teniente, 30 por mayor, 50 por coronel y 100 por general.

¿Y usted a cu谩ntos mat贸?

P.: Yo directamente a unos 25. Pero yo dirig铆a casi todos los operativos y yo creo que en total matamos unos 540.

¿Usted es consciente de que las personas que lean esto van a creer que usted es un psic贸pata?

P.: Le respondo lo que le dije hace un momento. Hoy eso me parece una barbaridad. Pero cuando uno est谩 en medio de una guerra, esas cosas le parecen justificadas.

En la serie de Pablo Escobar hay un cap铆tulo en que 茅l le ordena matar a su novia. ¿Eso fue verdad?

P.: Es uno de los episodios m谩s dolorosos de mi vida. Ella se llamaba Wendy Chavarriaga. Era una mujer muy hermosa, pod铆a ser una reina de belleza. Ella hab铆a sido novia del patr贸n, pero qued贸 embarazada y para 茅l la familia era sagrada. Un hijo fuera del matrimonio era impensable. Entonces la hizo abortar a la fuerza y a partir de ese momento ella decidi贸 vengarse. Como yo la hab铆a conocido, nos encontramos una vez en una discoteca, comenzamos a salir y nos enamoramos. Como al patr贸n hab铆a que informarlo de todo, le ped铆 permiso para ennoviarme con ella, me lo dio, pero me dijo que tuviera cuidado.

Quiso suplantar a Popeye y termin贸 en la c谩rcel, al igual que el sicario de Pablo Escobar

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Entonces, ¿por qu茅 la mat贸?

P.: Resulta que ella en su obsesi贸n de vengarse del patr贸n por haberle hecho perder el ni帽o se volvi贸 informante del bloque de b煤squeda. Y el patr贸n, que ten铆a su servicio de inteligencia por todas partes, lleg贸 a grabarle una conversaci贸n en la cual ella estaba hablando con un tipo que ten铆a contactos con la DEA. El patr贸n me llam贸, me puso el casete y me dio la orden. “Popeye, vaya y m谩tela”. Como las 贸rdenes no se discut铆an, me toc贸. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual uno adora.

Pero usted tambi茅n tuvo que participar en asesinatos de amigos suyos. ¿C贸mo fue el episodio de los Galeano y los Moncada?

P.: Cuando est谩bamos en la c谩rcel de La Catedral se hab铆a establecido un acuerdo. El patr贸n pagaba c谩rcel para que todos los otros pudieran traquetear, siempre y cuando le pagaran a 茅l una cuota fija mensual de lo que daba el negocio. Los jefes del cartel de Medell铆n cuando est谩bamos en la c谩rcel eran Quico Moncada y Fernando Galeano. Y el compromiso es que ten铆an que girarle al patr贸n 500.000 d贸lares mensuales. El problema es que se les subi贸 el poder a la cabeza y una vez mandaron un cheque de 50 millones de pesos.

El patr贸n dijo: “Popeye, devuelva ese cheque, yo no estoy pa’ recibir limosnas”. Y por esos d铆as accidentalmente aparecieron en una caleta de Moncada 23 millones de d贸lares. Los encontr贸 el Titi y se los llev贸 al patr贸n. Al ver 茅l que le estaban poniendo conejo con millones de d贸lares y que solo le estaban girando 50 millones de pesos al mes, tom贸 la decisi贸n: hay que ejecutarlos.

Pero esa fue la masacre que oblig贸 al gobierno a tratar de sacarlos de La Catedral.

P.: S铆, eso fue muy duro. El patr贸n los cit贸 a La Catedral, pero como hab铆an sido los compa帽eros de lucha de toda la vida, no se atrevi贸 a ponerles la cara. La sentencia de muerte se las comunic贸 Roberto, su hermano. Y las 贸rdenes de matarlos nos las dieron a m铆 y a Otto.

¿Y usted qu茅 tan amigo era de ellos?

P.: M谩s amigos no pod铆an ser. Para que usted se d茅 cuenta, un d铆a Quico Moncada me dijo: “Pope, en el doblemuro de este apartamento hay 15 millones de d贸lares. Si algo me llega a pasar a m铆, esa plata es tuya”.

¿Y a usted le toc贸 matarlo?

P.: S铆, yo mat茅 a Quico y Otto mat贸 a Fernando. En el mundo de los bandidos las 贸rdenes no se discuten. Uno se aprieta el coraz贸n, hace lo que le dicen y sigue pa’ delante.

¿Y c贸mo reaccion贸 Quico Moncada cuando vio que lo iba a ejecutar su mejor amigo?

P.: En el mundo nuestro uno siempre est谩 listo para esas cosas. Cuando uno es bandido, la muerte le puede llegar en cualquier momento. Uno tiene una preparaci贸n para eso diferente que el resto de la gente. Yo espos茅 a Quico y lo baj茅 al s贸tano. 脡l era muy var贸n y lo 煤nico que me dijo era que si pod铆a leerle algunos salmos de la Biblia antes de disparar. Consegu铆 la Biblia y le le铆 todo lo que me pidi贸 y despu茅s de eso le met铆 un tiro.

¿Y qu茅 tan cierta es la leyenda de que despu茅s de eso los quemaron vivos o se los dieron de comer a los perros?

P.: Eso es mentira. Nosotros somos sicarios profesionales, no can铆bales. La verdad es que hicimos una hoguera enorme para quemar los cad谩veres. Eso dur贸 toda la noche y se ve铆a desde Medell铆n. Quemar cad谩veres toma mucho tiempo y despu茅s de toda la noche quedaban algunos restos. Esos los picamos con una maceta y los echamos en 谩cido. No qued贸 nada.

Pero hubo mucho m谩s de dos muertos en ese episodio.

P.: Es que mientras mat谩bamos a Quico y a Fernando en La Catedral, el patr贸n dio la orden de matar a los hermanos de ellos que estaban por fuera. Entonces el Arete, el Chopo y unos muchachos nuestros los citaron en diferentes partes de la ciudad y mientras mat谩bamos a los que ten铆amos en la c谩rcel, ellos mataban a los de fuera. El que se nos escap贸 fue don Berna, que era el jefe de escoltas de Galeano.

Se ve que la vida costaba poco en ese mundo, era muy f谩cil morir o que les ordenaran a ustedes matar a alguien.

P.: Era mas f谩cil de lo que usted cree. Por ejemplo, al doctor Guillermo Cano el patr贸n mand贸 matarlo cuando ley贸 un titular en El Espectador que dec铆a: “Se les agu贸 la fiesta a los mafiosos”. Acababan de reestablecer la extradici贸n y eso fue exactamente lo que sent铆amos. Cuando ley贸 esa frase, ah铆 mismo dio la orden.

Ya que hablamos de eso, hay asesinatos del cartel de Medell铆n que siguen en el misterio.

P.: Para nosotros en la guerra todo ten铆a una justificaci贸n. Por ejemplo, al periodista Jorge Enrique Pulido el patr贸n mand贸 matarlo solamente porque entrevist贸 en televisi贸n a la mam谩 de Rodrigo Lara. Al jefe de la Polic铆a de Medell铆n, el coronel Valdemar Franklin Quintero, solamente porque par贸 en un ret茅n a su esposa Mar铆a Victoria y a su hija Manuela, y retuvo a la ni帽a dos horas. Al exgobernador de Antioquia Antonio Rold谩n Betancourt lo hab铆amos matado unos d铆as antes por accidente. 脡l ten铆a un Mercedes Blanco igual al del coronel Franklin Quintero. Cuando pas贸 frente a nosotros por equivocaci贸n lo volamos. En esa 茅poca todos los d铆as hab铆a un muerto.

El primer magnicidio que el cartel cometi贸 fue el de Rodrigo Lara. ¿No pensaron que eso iba a cambiar para siempre sus vidas?

P.: Es que el ministro Lara le mont贸 al patr贸n el debate para quitarle la inmunidad parlamentaria. 脡l era un gran orador y el patr贸n era corto de expresi贸n y se sinti贸 humillado y derrotado en ese debate. Como Lara hab铆a denunciado ante el mundo entero a Pablo Escobar como narcotraficante y estaba decidido a acabarlo, el patr贸n decidi贸 adelant谩rsele.

A Lara lo reemplaz贸 Enrique Parejo Gonz谩lez y tambi茅n atentaron contra 茅l en Budapest. ¿C贸mo hicieron para entrar a la cortina de hierro?

P.: Cuando al patr贸n se le met铆a algo en la cabeza, no ten铆a fronteras. 脡l consigui贸 un profesor universitario de izquierda en Colombia, cuyo nombre no les voy a dar. Le ofreci贸 500.000 d贸lares por matar a Parejo, que estaba de embajador en Hungr铆a, porque hab铆a firmado extradiciones. El hombre al que se le encarg贸 esa vuelta nunca hab铆a disparado una pistola, pero acept贸 el encargo.

Le metimos la pistola desde Madrid encaletada en un carro, pero como no ten铆a punter铆a, le dispar贸 varias veces, y aunque lo hiri贸, no lo mat贸. Cuando regres贸 a Colombia para cobrar su plata, el patr贸n le dijo: “Los muertos que vos mat谩is gozan de cabal salud”. Y como Parejo estaba vivo, le pag贸 solo 200.000 d贸lares.

Y ¿por qu茅 mataron a Enrique Low Murtra una semana antes de la eliminaci贸n de la extradici贸n en la Constituyente?

P.: Ese es el asesinato m谩s arriesgado que hizo el cartel de Medell铆n en toda su historia. Ten铆amos cuadrada la votaci贸n en la Constituyente para prohibir la extradici贸n en la nueva Constituci贸n. Hab铆amos sobornado a un poco de constituyentes y muchos otros estaban de acuerdo aunque no nos hab铆an recibido la plata. Pero faltando unos pocos d铆as le dijeron al patr贸n que Low Murtra estaba dando clases en la Universidad de La Salle y para 茅l, todo el que hab铆a firmado una extradici贸n, ten铆a que morir.

Low Murtra era un hombre sencillo y no ten铆a ni escolta, ni carro y tomaba taxi. Asesinarlo era una locura porque pod铆a presentarse una reacci贸n nacional que cambiara la votaci贸n contra la extradici贸n. Pero 茅l era un duro y calculaba sus riesgos y, una vez tomada una decisi贸n, no le temblaba la mano. Mand贸 a un muchacho a asesinarlo en una moto y luego, para que no quedaran testigos, dio la orden de matar al muchacho y enterrarlo con moto y todo.

Apenas explot贸 la noticia, lleg贸 Alberto Villamizar escandalizado gritando: “Pablo, por Dios, est谩s loco. C贸mo se te ocurri贸 matar a Low Murtra”. Villamizar hab铆a sido el negociador, pues ten铆amos secuestrada a su se帽ora Maruja Pach贸n y a Francisco Santos, y 茅l hab铆a contribuido a la liberaci贸n y a crear un ambiente a favor de la eliminaci贸n de la extradici贸n. Cuando le reclam贸 al patr贸n, este se hizo el indignado y le dijo: “Usted a m铆 me respeta, doctor Villamizar. Yo no he mandado matar a nadie. Low Murtra firm贸 extradiciones y cualquier familiar de uno de los extraditados pudo haber ordenado ese asesinato con solo 20 millones de pesos. A m铆 no me va a echar usted ese muerto”. Villamizar le crey贸 y la votaci贸n prosigui贸 sin mayores obst谩culos.

¿Por qu茅 volaron el avi贸n de Avianca?

P.: Porque ten铆amos informaci贸n de que ah铆 iba a volar C茅sar Gaviria, que era candidato a la Presidencia en ese momento en reemplazo de Gal谩n. A Gal谩n lo matamos porque vimos que iba a llegar a la Presidencia y nos iba a extraditar. Nos preocupaba que a Gaviria le diera por lo mismo.

Hablemos de la toma del Palacio de Justicia por el M-19. ¿C贸mo participaron ustedes?

P.: Ya que habla del M-19 quiero aclarar algunas cosas. Cuando ese movimiento secuestr贸 a Martha Nieves, la hermana de los Ochoa, nosotros inmediatamente secuestramos a varias cabezas, los apretamos y tuvieron que liberarla. El patr贸n, una vez que los derrot贸, les cogi贸 respeto y de ah铆 en adelante hubo una relaci贸n muy estrecha con Iv谩n Marino Ospina y cordial con Carlos Pizarro.

Nosotros les dimos 2 millones de d贸lares para financiar la toma para que nos quemaran los expedientes. Eso pas贸, pero lo que quiero aclarar es que todos los asesinatos que se le atribuyen al patr贸n son verdad, menos los de la izquierda. 脡l no tuvo nada que ver con la muerte de Pizarro. A 茅l lo mat贸 Carlos Casta帽o con la colaboraci贸n del DAS. Tampoco tuvo que ver con la muerte de Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo. Eso fue una alianza de la extrema derecha y el Mexicano.

¿C贸mo fue lo de la extradici贸n de Lehder?

P.: Carlos Lehder, que era aliado nuestro, se enloqueci贸 con la pol铆tica y le dio paludismo cerebral. Crey贸 que iba a ser presidente y empez贸 a decir bober铆as por todas partes. Un d铆a est谩bamos en una rumba en la hacienda N谩poles con unas prostitutas y 茅l era el que guardaba la coca铆na en su alcoba. En esa periquera estaba encerrado con su pareja, cuando uno de nuestros muchachos le golpe贸 en la puerta para pedirle un poco de coca.

Lehder le abri贸 con un rev贸lver y ah铆 mismo le peg贸 un tiro en la frente. Se arm贸 un gran revuelo y cuando el patr贸n vio eso, decidi贸 cortar por lo sano. Ten铆a que escoger entre matar a Lehder o entreg谩rselo a las autoridades. Como la Polic铆a, que estaba con nosotros, nos dec铆a que la estaban presionando por no dar resultados, se decidi贸 entregar a Lehder como trofeo. Yo y el Chopo lo llevamos en moto a una finca en Guarne e inmediatamente despu茅s le contamos a la Polic铆a d贸nde estaba.

Cu茅ntenos c贸mo fue lo de La Catedral. ¿C贸mo se construy贸 esa c谩rcel?

P.: Cuando negoci谩bamos con el gobierno los decretos para nuestra entrega, en un momento dado nos dijeron que ten铆amos que ser recluidos en la c谩rcel de Itag眉铆 como los Ochoa. El patr贸n dijo que 茅l ten铆a demasiados enemigos y problemas de seguridad diferentes a los de todo el mundo.

Inicialmente no le aceptaron ese argumento y tom贸 la decisi贸n de ejecutar a Pacho Santos. Cuando eso se filtr贸, se volvieron m谩s flexibles y, como a 茅l lo quer铆a todo el mundo en Envigado y los pol铆ticos de all谩 eran nuestros, compr贸 los terrenos donde se construy贸 la c谩rcel y la mand贸 dise帽ar 茅l mismo. Nos reun铆amos con los ingenieros y los arquitectos y sobre los planos les dec铆amos c贸mo ten铆a que ser la distribuci贸n, d贸nde ten铆an que estar cada una de nuestras celdas, etc茅tera.

¿Y ustedes enterraron armas ah铆 cuando estaban construyendo la c谩rcel?

P.: No era necesario. Pues como todos los guardias eran nuestros, porque ten铆an que ser de Envigado, las armas de ellos eran las nuestras. Era una situaci贸n ideal para reconstruir el cartel de Medell铆n. Un anillo del Ej茅rcito nos proteg铆a y los guardias dentro de la c谩rcel eran nuestros.

Pero entonces Pacho Santos se salv贸 de milagro.

P.: S铆, pero el patr贸n decidi贸 ejecutar a Marina Montoya, la hermana del secretario general de la Presidencia, don Germ谩n Montoya. Durante la negociaci贸n para liberar a su hijo que ten铆amos secuestrado, se hab铆a llegado a un acuerdo para iniciar una negociaci贸n sobre c贸mo tratar los problemas jur铆dicos del cartel de Medell铆n. El patr贸n sinti贸 que le estaban dando largas a ese asunto y cambi贸 la decisi贸n de Pacho por la de Marina.

¿Y c贸mo se escaparon de La Catedral?

P.: Cuando mandamos a hacer la c谩rcel hab铆amos dejado en un muro unos ladrillos con yeso pero sin cemento. De manera que si alg煤n d铆a ten铆amos que irnos, esos ladrillos los quitaba uno con la mano sin mayor problema y quedaba un hueco. Cuando lleg贸 el Ej茅rcito a cambiarnos de c谩rcel con el viceministro Mendoza y con el director del Inpec, el patr贸n orden贸 retenerlos y enga帽贸 a todo el pa铆s mientras sac谩bamos los ladrillos del muro y nos 铆bamos.

Hay otra leyenda de que a Escobar le gustaban mucho las mujeres, pero que despu茅s de que hab铆an estado con 茅l, con frecuencia las mataba para que no pudieran dar informaci贸n sobre su ubicaci贸n.

P.: Eso es mentira. Son inventos que el bloque de b煤squeda le meti贸 a Germ谩n Castro Caycedo. Al patr贸n s铆 le gustaban mucho las mujeres, pero 茅l era un caballero con ellas. Cuando eran informantes las mataba, pero eso es otra cosa.

¿Qui茅n fund贸 los Pepes?

P.: Los Pepes lo fundaron Fidel Casta帽o, Carlos Casta帽o y don Berna. Despu茅s ellos invitaron al cartel de Cali, a Guillo 脕ngel, a Rodolfo Ospina y a otros.

Pero esos hab铆an sido aliados de ustedes.

P.: S铆, pero de los de Cali nos abrimos por problemas con Pacho Herrera. De los Casta帽o tambi茅n nos abrimos cuando asesinaron a Pizarro y a Jaramillo. Guillo 脕ngel, que era de los nuestros aunque no participaba en los asesinatos, no quiso pagar la cuota de dinero que el patr贸n les exig铆a a todos los miembros del cartel de Medell铆n para la guerra. Entonces fue declarado objetivo militar. Y Rodolfo Ospina, que era nieto del expresidente Mariano Ospina P茅rez, hab铆a sido aliado nuestro, pero nos estaba jugando sucio con la DEA.

Pero ustedes atentaron contra 茅l.

P.: S铆, tratamos de matarlo saliendo de una discoteca y le echamos bala con todos los fierros. Pero ese hombre result贸 un superteso para manejar carro y no entiendo c贸mo se nos pudo escapar. En todo caso, despu茅s se entreg贸 a la Fiscal铆a y a la DEA como testigo contra nosotros. Fuimos a Bogot谩 a matarlo y como no lo encontramos, matamos a su hermano Mariano, que no ten铆a nada que ver. Rodolfo qued贸 libre y creo que hoy est谩 en Estados Unidos como testigo protegido.

Usted dijo al comienzo que Escobar m谩s que asesino era secuestrador. ¿Qu茅 quiere decir?

P.: Como est谩bamos enfrentados simult谩neamente al gobierno de Colombia, al de Estados Unidos, al cartel de Cali y a los Casta帽o, se necesitaba mucha plata para financiar todas esas guerras. Como traquetear se volv铆a dif铆cil, el patr贸n decidi贸 que la fuente de financiaci贸n iba a ser los secuestros. Secuestramos a nuestra propia gente, a la clase dirigente antioque帽a y al que fuera. Llegamos incluso a hacerles seguimiento a la se帽ora de Julio Mario Santo Domingo en Nueva York y a Lina Botero en Bogot谩. Pero cuando todo estaba listo, el patr贸n desactiv贸 esos dos operativos. El riesgo era demasiado grande y 茅l conoc铆a sus l铆mites.

Entonces, ¿Escobar no muri贸 rico?

P.: 脡l muri贸 sin un peso. Ten铆a edificios, fincas, diamantes y cuadros, pero cero liquidez.

Cu茅ntenos episodios de su vida como criminal que no han sido revelados.

P.: Uy, son tantos. Por ejemplo, yo secuestr茅 personalmente al doctor Andr茅s Pastrana. Entr茅 a su oficina cuando era candidato a la Alcald铆a. Le puse un revolver enfrente y baj茅 con 茅l las escaleras con el ca帽贸n contra su cabeza. 脡l estuvo valiente y tranquiliz贸 a toda la gente en el edificio que estaba horrorizada. Jaime Garz贸n, que tambi茅n estaba ah铆, al ver que era un secuestro, pidi贸 que tambi茅n nos lo llev谩ramos. Uno de mis hombres le peg贸 una patada y le dijo que el asunto no era con 茅l. Y sobre ese secuestro hay m谩s cuentos.

¿Como cu谩les?

P.: Cuando yo le estaba haciendo el seguimiento al doctor Pastrana, yo no conoc铆a casi Bogot谩, pero me fui al norte y entr茅 a un restaurante. Cu谩l no ser铆a mi sorpresa cuando vi en una de las mesas al doctor Mauricio G贸mez, el hijo de 脕lvaro G贸mez. 脡l no ten铆a escolta, mientras que Andr茅s Pastrana ten铆a varios. Entonces llam茅 al patr贸n y le pregunt茅 si cambi谩bamos de personaje. 脡l me dijo: “No sea bruto, Pope. A m铆 solo me sirven los que quieren ser presidentes”.

¿Y c贸mo le fue a usted con Pastrana?

P.: La verdad, 茅l estuvo muy controlado mientras cre铆a que 茅ramos un comando del M-19. Lo met铆 en un ba煤l de un carro, y el hombre, tranquilo. Despu茅s lo metimos en un helic贸ptero y segu铆a controlado. Pero 茅l en un momento dado se dio cuenta de que lo estaba enga帽ando. Yo soy muy bruto y 茅l es muy inteligente. Entonces me frente贸 y me pidi贸 que le dijera qui茅nes 茅ramos. Cuando le dije que estaba retenido por orden de Pablo Escobar, se derrumb贸. Ah铆 se le acabaron las fuerzas.

¿Y c贸mo fue que se salv贸?

P.: La tropa estaba peinando la zona y accidentalmente llegaron a 茅l. 脡l, otra vez en control de la situaci贸n, logr贸 que un polic铆a se prestara como voluntario para canjearse por 茅l. As铆 fue que se nos fue.

Pero ese mismo d铆a ustedes mataron al procurador Carlos Mauro Hoyos.

P.: S铆, yo hab铆a encabezado el operativo contra 茅l en la carretera de Las Palmas. En la balacera se hab铆a encunetado el carro y el procurador hab铆a quedado levemente herido de bala en un pie. Cojeando lo saqu茅 de ah铆 y llam茅 al patr贸n. 脡l me dijo que como acababa de ser liberado el doctor Pastrana, pod铆amos perder credibilidad si no actu谩bamos con energ铆a. Me orden贸 hacerle un juicio por traici贸n a la patria, ya que ten铆a contactos con la DEA, y ejecutarlo. Yo segu铆 las 贸rdenes, le dije que era su juez y que por traici贸n a la patria estaba sentenciado a muerte. 脡l protest贸 indignado y empez贸 a gritar: “¿Cu谩ndo traicion茅 a la patria?”. Y ah铆 lo mat茅.

Pero usted se reuni贸 recientemente con Pastrana y me imagino que intercambiaron opiniones sobre todo esto.

P.: S铆, pero hay un tema que por delicadeza no me atrev铆 a tocar. Fue el relacionado con su suegro, el doctor Eduardo Puyana. Ah铆 hay un cuento complicado que nunca se ha contado.

¿Ustedes tuvieron que ver en ese asesinato?

P.: Directamente no, pero indirectamente s铆. Yo era el jefe del brazo armado del cartel en Bogot谩, pero cuando mi foto comenz贸 a aparecer en la televisi贸n con los carteles de ‘Se busca’, me toc贸 regresar a Medell铆n y esconderme. En ese momento, el patr贸n nombr贸 un nuevo equipo para reemplazarme. Esa gente secuestr贸 al doctor Puyana por cuenta propia en circunstancias que yo no conozco y lo acabaron matando. Cuando el patr贸n se enter贸, se puso furioso, pues 茅l cre铆a que el manejo de los secuestros de la clase alta lo pod铆a dirigir solamente 茅l y que no pod铆a haber ruedas sueltas. Les orden贸 a esos muchachos venir a Medell铆n y al llegar, fueron ejecutados todos.

Cada respuesta suya es m谩s macabra que la anterior. Sorprende la tranquilidad con la que usted enfrenta su nueva vida al salir de la c谩rcel. ¿Qu茅 le gustar铆a hacer en el futuro?

P.: Me gustar铆a usar mi experiencia para contribuir en el posconflicto. Lo que yo he vivido no lo ha vivido nadie. Fui sicario de Pablo Escobar. Fui compa帽ero de celda de los peores enemigos de Pablo Escobar. He sido amigo o enemigo de todos los muertos de las guerras recientes de Colombia. Todo eso me da un conocimiento y unas experiencias que creo se pueden canalizar hacia algo constructivo. Quiero ense帽arles a los j贸venes de Colombia que no tienen por qu茅 vender sus vidas por un Mercedes-Benz o por los cucos de una reina de belleza, como hice yo. Ojal谩 que me den esa oportunidad.

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