Top Ad unit 728 × 90

Ultimas Noticias

Villa-Devoto

Fito homenajeo a Spinetta.

ESPECTACULOS
Noticias.
“El es presente en su obra, en sus hijos, en nosotros que estamos tratando de resolver acostumbrarnos a esa profunda ausencia”, expres√≥ el rosarino en la charla dedicada a recordar la grabaci√≥n de La la la, en la que adem√°s toc√≥ varias canciones del Flaco.
Fito Paez

21/11/12

Cuando Luis Alberto Spinetta y Fito P√°ez grabaron juntos esa rar√≠sima avis para el rock argentino que fue el disco La la la, era imposible saber que la segunda canci√≥n de esa obra de 1986, “Instant-T√°neas”, ser√≠a rele√≠da anteayer de maneras tan diferentes. Que P√°ez recibir√≠a desde el auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional cant√°ndoles a m√°s de doscientas personas aquello de “se hace dif√≠cil seguir anclado aqu√≠ sin tu amor, sin tu amor”. Que, inevitablemente, eso iba a ser le√≠do en noviembre de 2012, a nueve meses de su fallecimiento, como un modo de saludar, de celebrar y de recordar al Flaco. Bueno, lo dif√≠cil sigue siendo pensar en que Spinetta ya no est√° aqu√≠ y que hay que seguir viviendo sin su amor. Es que, como P√°ez vers√≥ en un poema estrenado en este encuentro, que fue parte de Los libros de la buena memoria –la muestra en homenaje cultural al Flaco, que su amigo Eduardo “Dylan” Mart√≠ cura en la Biblioteca Nacional–, “Luis... es amor”.

“Yo no puedo creer que se haya muerto Luis Alberto”, es lo primero que Fito dice. “Intentemos por lo menos balbucear entre todos qu√© significa esta tremenda ausencia”, invita. Y arranca: “Me toca la parte de La la la, un peque√Īo episodio en la vida de Luis y una gran parte de la m√≠a. Fue muy curioso grabar un √°lbum con alguien a quien le deb√≠a la gracia de haberme acercado a la m√ļsica. Nos conocimos y armamos un tr√≠o con Eduardo: ve√≠amos mucho cine, habl√°bamos, fum√°bamos, beb√≠amos, hac√≠amos m√ļsica. Es un disco que surge de una rareza para la industria, desde la amistad, adem√°s de la innegable extra√Īeza de la obra. Creo que en esa extra√Īeza est√° vibrando la ‘inclasificabilidad’ de Luis Alberto Spinetta y lo terriblemente pol√≠tico que es: un artista autodidacta que inventa una po√©tica musical, el inventor de una forma de lenguaje musical que no se parece a ning√ļn otro.”

No hace falta consultarle nada a P√°ez. El habla, b√°sicamente, porque le vienen ideas y la agilidad lo plantea como un gran orador en la cuesti√≥n. Sin olvidar, m√°s vale, a La la la, y que fueron ellos tres, Mart√≠, que al costado del piano apunta y coordina, P√°ez y Spinetta los que estuvieron all√≠. En el estudio y en la Argentina de esos a√Īos: “La radicalidad de Luis tiene un marco hist√≥rico, que es la historia de la Argentina; Luis no es s√≥lo Luis, tambi√©n es Xul Solar, Roberto Arlt, mucha gente rara. La Argentina tiene una historia, por suerte, de una raza de gente as√≠... que es divina y loca y graciosa y libre. La idea que lleva a cabo Luis es una profundamente salvaje: es la puesta en escena de su coraz√≥n y la defensa ac√©rrima de su punto de vista”, dice el rosarino; el tablado sobrio, el piano brillante, afuera fotos y objetos y obras y esp√≠ritus de Luis Spinetta.

“Esto as√≠ no se hace, dice la cultura. Luis estuvo para demostrarnos que se pod√≠a y que alguien deb√≠a hacer eso de otra manera, porque si no el mundo ser√≠a muy aburrido, muchachos”, sigue. S√≠, en presente; en presente y nada m√°s. “No soy un negador rid√≠culo, s√© que hay un cad√°ver, pero Luis es presente en su obra, en sus hijos, en nosotros que estamos tratando de resolver acostumbrarnos a esa profunda ausencia. Me angustia mucho estar aqu√≠ hablando sobre Luis muerto, pero tambi√©n est√° su obra aqu√≠, por eso es tan importante que Horacio Gonz√°lez haya brindado la Biblioteca bajo la idea de Mart√≠ para estar en este momento con Luis, en el mejor sentido.” Y a√ļn retumba su reclamo, derivado de una an√©cdota de un viaje en 2003 al Brasil, cuando se top√≥ con una soberbia muestra en homenaje a Chico Buarque, a√ļn vivo entonces y a√ļn vivo hoy. “¿C√≥mo puede ser que ac√° no se les haga algo as√≠ en vida a Charly, a Litto Nebbia o al Cuchi Leguizam√≥n? ¡La puta madre!”

Y entonces, Fito pasa al piano, sonr√≠e antes de reclamar y admirar al micr√≥fono que “son 200 mil acordes, Luisito querido”, y ponerse a hacer “Asilo en tu coraz√≥n”, m√°s de un cuarto de siglo despu√©s. Luego, explica paso a paso la reconfiguraci√≥n de “Grisel”, el tango de Mores/Contursi, y pide que bajen las luces y reproduzcan esa pieza para imaginar la secuencia a ciegas. “Te ped√≠a un tren porque Luis era as√≠: sin medias tintas, te ped√≠a ¡un tren! Y las voces de monjas, y despu√©s viene y me pide un contrabajo tocado en bai√≥n con el tumbao.” Y ah√≠ de nuevo encara al piano, se excusa por no poder hacer “A Starosta, el idiota” porque “est√° muy alto”, refiri√©ndose a la agudeza de las notas, y extrae una relajada forma para “Los libros de la buena memoria”. Que liga con “Resumen porte√Īo”. Que liga luego con “Ella tambi√©n”. Que liga enseguida con una breve rapsodia en torno del motivo de “Muchacha ojos de papel”. Y todo esto se liga con c√≥mo Luis Alberto Spinetta lo conect√≥ todo, en un ligado de Castaneda, Jung, Artaud, la psicodelia, el hippismo y el modernismo; como una propia doctrina de la caosmosis o de la realidad de que del encuentro de lo distinto surge lo m√°s propio.

“Anoche estaba un poco borrach√≠n –admite P√°ez m√°s tarde– y escrib√≠ esto pensando en Luis Alberto: ‘La gente habla de la luz al nombrarlo, incluso yo. Error, porque luz no es amor, amor es √©l; Luis es amor. La luz viaja de manera f√≠sica, conocible y comprobable a trav√©s del tiempo. Luis es inmanejable, salvaje y √ļnico e incomprobable; as√≠ el amor, Luis.”. Y as√≠, en un ida y vuelta, se va acabando todo (lo de Spinetta no, no se termina) y Fito vuelve sobre La la la: “En un momento no s√© qu√© pasa con los masters y aparece el CD, y no s√© qui√©n fue, pero no entraba todo en un CD, as√≠ que alguien decidi√≥ sacar el √ļltimo tema... que era el √ļnico que hab√≠amos compuesto juntos, as√≠, tocando la viola. ¡Y no estaba!” Y entonces s√≠, “Hay otra canci√≥n” y el final de otro episodio de una historia que no, que no termina, y que es la de Luis Alberto Spinetta.











Etiquetas:
Fito Paez.

Powered By Blogger, Designed by Sweetheme

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.