Top Ad unit 728 × 90

Ultimas Noticias

Villa-Devoto

La defensa, el punto más flojo de la selección.

Como si no existiera, un dolor de cabeza!, rogabamos que no llegaran por que sabiamos que se podía desatar un desastre.
COPA AMERICA
/ Ni Bolivia, ni Colombia, ni Costa Rica. Esta vez era la Celeste, con toda la historia encima y sin margen de especulación. En la gran mayoría de los partidos definitorios, las precauciones nunca son pocas, y las defensas controladoras de ataques toman un papel preponderante.

La zaga argentina no funcionó bien desde el inicio. Frente a Bolivia, que puso en cancha apenas un sólo delantero, el fondo tuvo algunos dolores de cabeza, y un error impensado de Banega, que hizo que Argentina casi pierda el partido.

Después llegó una Colombia que mereció claramente llevarse el partido, y que desbordó casi los 90 minutos de juego, a una defensa albiceleste vapuleada por donde se la mire. Luego, Costa Rica fue un seleccionado que apenas pudo llegar una sola vez, y Romero tapó un cabezazo en formidable acción.

Quienes estaban a cargo de que el arco de Romero no cayese eran Milito y Burdisso, en la cueva, Zanetti y Zabaleta por los costados, y los tapones de Mascherano y Gago. Uruguay plantaba dos jugadores de mucha acci√≥n en la vereda de enfrente, como Forl√°n y Su√°rez. Adem√°s de las posiciones incisivas de Ar√©valo R√≠os y √Ālvaro Pereira, que llegaban desde atr√°s.

A los 5, en la primera llegada uruguaya, el ruso Diego Pérez -quien debió haber sido expulsado en una jugada anterior por una patada inclasificable sobre Mascherano- mandaba la pelota a la red, tras un rebote. La defensa, entre Burdisso y Zabaleta, no supieron despejar un balón aéreo, en la zona más débil del seleccionado argentino. De inmediato, Zabaleta era amonestado por una infracción innecesaria en campo rival.

Zanetti y Zabaleta trataban de pasar al ataque la mayor cantidad de veces posible, mientras Mascherano hacía de pivote en el momento de los pases. La intención era, precisamente, obligar al retroceso rival. Pero a Uruguay le quedaba terreno libre para el contraataque, y en el mano a mano, Suárez y Forlán eran más que Burdisso y Milito.

Sin embargo, el empate argentino lleg√≥ tras una contra uruguaya, que fue anticipada por Gabriel Milito. √Čste intercept√≥ un pase de Forl√°n a Su√°rez y desde all√≠ lleg√≥ la respuesta, reacci√≥n que hab√≠a atrapado a los visitantes a contra pierna.

El seleccionado del Checho insist√≠a en salir a pleno toque desde el fondo, con triangulaciones entre los zagueros y los mediocampistas centrales, y en procura de apoyo sobre las proyecciones de Zabaleta y Zanetti. Los laterales, junto a Gago, eran permanentes abastecedores del juego de Messi, de Ag√ľero y de Di Mar√≠a.

A los 34 llegó la segunda pelota parada a favor de Uruguay, tras una falta de Burdisso sobre Forlán. En el centro del rubio volvió a ganar Lugano, volvió a ganar Uruguay y así llegó nuevamente al gol. Sin embargo, éste fue posteriormente anulado por una posición adelantada. Pero la alarma volvía a sonar en el cuartel defendido por Romero.

A los 37 se agudizaba la crisis. Burdisso volv√≠a a cometer una infracci√≥n, esta vez sobre Su√°rez. Lleg√≥ otro centro de Forl√°n, deriv√≥ en una tijera de √Ālvaro Pereira, que salv√≥ angustiosamente Mascherano en el coraz√≥n del √°rea chica. Argentina padec√≠a de los centros rivales, y le dol√≠an como cuchillazos en el est√≥mago. Despu√©s lleg√≥ la expulsi√≥n de P√©rez.

A los 42, en otra infracci√≥n en zona de gatillo, Milito era el responsable de una nueva ejecuci√≥n. La tom√≥ Forl√°n, y el cuchillazo lleg√≥ a las posiciones de Scotti y Lugano, que volvieron a sacudir la resistencia local. Un minuto despu√©s, Lugano cabece√≥ al arco y la pelota rompi√≥ el travesa√Īo.

Argentina no consiguió resolver nunca el interrogante táctico de las pelotas por elevación en la zona defensiva, y las complicaciones se sucedieron a pesar de la superioridad numérica. El capitán uruguayo le ganó por knock out a Milito, en la contienda de zagueros. El desorden defensivo primó sobre la inteligencia que propone la calma.

SEGUNDO TIEMPO. En el complemento Uruguay sintió el cansancio y se replegó. Mascherano resultó amonestado a los 5 minutos tras un golpe a Forlán. A los 12, centró Forlán, cabeceó un jugador argentino, y fue noticia. Higuaín rechazó, mientras Burdisso le cometía claro penal a Lugano. Hubo cambio de marca sobre el capitán uruguayo, tras los problemas para marcarlo que tuvo Milito en la primera parte.

A los 15, Burdisso gritaba para ordenar, Milito cometía muchas faltas cada vez que salía de la cueva, y las proyecciones de Zabaleta y Zanetti no rendían juego ni precisión. Mascherano, amonestado, se cargaba de marcación y Gago no conseguía limpiar el balón. El afán por querer salir jugando hacía peligrar corazones en el Cementerio de los Elefantes, porque Suárez y Forlán acechaban como perros de presa. El partido no hacía notar que Uruguay tenía un hombre menos.

Sobre los 25, hubo tarjeta amarilla para Milito, quien ya sumaba cinco infracciones en ese lapso, y no paraba de equivocarse. De inmediato, Burdisso caía en la lista de amonestados tras cometerle un foul demasiado peligroso a Suárez.

Argentina cumpl√≠a una hora y cuarto de juego sin lograr brindar seguridad en el fondo. A los 34, Forl√°n combin√≥ con Su√°rez en tres cuartos. Fue una cuchillada al √°rea, y Romero tap√≥ una pelota fundamental y extraordinaria, que termin√≥ despejando Pastore. A los 40 volvi√≥ a ganar Lugano en el √°rea argentina, pero cabece√≥ sobre el travesa√Īo.

A los 43, Mascherano arremeti√≥ contra Su√°rez y se fue expulsado. Fue otro error conceptual defensivo, en el que no se supo resolver la marca de Su√°rez. En el segundo minuto del adicionado, Forl√°n lo perdi√≥ de cabeza por sobre el travesa√Īo, con una defensa argentina que transitaba un terreno de inseguridad extrema.

ALARGUE. Los espacios recrudecieron el sector defensivo. El cart√≥n se iba llenando de amarillo tras la amonestaci√≥n de Gago. El √ļnico impoluto de tarjetas era Zanetti. Despu√©s, el partido se hizo dram√°tico, en honor al cl√°sico, y Argentina se acomod√≥ mejor con la salida de Gago lesionado, y el ingreso de Lucas Biglia, que cumpli√≥ bien con las asistencias a los hombres de creaci√≥n.

El balance final entreg√≥ a una zaga que flaque√≥ gravemente a la hora de controlar a los atacantes rivales y fue largamente desbordada en los centros por elevaci√≥n. Burdisso fue el m√°s claro conceptualmente; Milito no convenci√≥ en la marca pero fue claro con el bal√≥n en la salida, Zanetti no gravit√≥ por su sector; Zabaleta altern√≥ entre aciertos y desconcentraciones y el doble tap√≥n se retir√≥ del terreno antes de cumplirse la totalidad del partido, Mascherano expulsado y Gago lesionado. La zaga de la selecci√≥n termin√≥ con n√ļmeros rojos.


No hay comentarios.:

Powered By Blogger, Designed by Sweetheme

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.