Milanco, el secuestrador virtual fanático del lujo

Operativo en el barrio de Belgrano
Lideraba “La Banda de la Llorona”, a la que le probaron 45 golpes exitosos. Ahora le incautaron 5 autos de alta gama valuados en unos $ 3.500.000 y lo investigarán por lavado de dinero.


  Milanco, el secuestrador virtual fanático del lujo
Milanco, el secuestrador virtual fanático del lujo (Click en la foto)
17/9/2015

La banda no escatimaba en gastos: todo el dinero que obtenían en los secuestros virtuales que realizaban lo invertían en departamentos, joyas y autos de alta gama. Su cabecilla, conocido como “Milanco”, llenaba su perfil de Facebook con fotos de fiestas fastuosas, viajes al exterior y sobre todo, gran cantidad de coches de lujo. Decía que se dedicaba a la compra y venta de vehículos, pero en los últimos cinco meses de escuchas telefónicas que le hicieron no concretó ni una sola venta. En una primera serie de allanamientos realizados en julio, a él y a sus cómplices les incautaron 35 autos, valuados en unos 20 millones de pesos. Ahora, en un nuevo operativo, le incautaron otros cinco coches, cotizados en unos 3.500.000 de pesos.

La organización, de origen gitano, empezó a quedar al descubierto el 16 de julio, con la detención de ocho sospechosos (uno de ellos, menor de edad), casi todos familiares entre sí. Hasta entonces se les había podido probar la participación en 45 secuestros virtuales cometidos en la zona norte del Conurbano. Ahora les sumarán una acusación más: lavado de dinero, ya que se cree que el alto nivel de vida de “Milanco” y su gente era financiado con sus extorsiones. Se habían hecho conocidos como “La Banda de la Llorona” –porque los llamados los hacía siempre una mujer que lloraba– y hacían un promedio de 150 intentos diarios buscando engañar a sus víctimas. La base de operaciones era una casa de Villa Devoto, en Capital, según se determinó en una investigación iniciada por la Justicia de San Isidro en 2014, tras la denuncia de una familia de Victoria que pagó rescate por un falso secuestro.

El método era siempre el mismo: se comunicaban con una familia –casi siempre, de madrugada–, le decían que tenían cautivo a alguno de sus miembros y les exigían dinero, mientras de fondo la supuesta víctima lloraba desconsolada. Se sospecha que una de las personas que cayeron en la trampa de esta organización habría sido la periodista y escritora Sandra Russo. La panelista del programa 6-7-8 pagó 50 mil dólares en julio pasado en Palermo por el falso secuestro de su hija.

Los investigadores ahora están profundizando en qué invertían el dinero los extorsionadores. Los primeros 35 autos incautados a la banda fueron encontrados luego de 13 allanamientos en distintos barrios de la Capital y de dos en Mar del Plata. Ahora el titular de la fiscalía del Area Criminal de San Fernando, Alejandro Musso, encabezó un nuevo allanamiento en un garage ubicado en Cuba y La Pampa, en el barrio de Belgrano.

El fiscal Musso había pedido a una empresa de rastreo satelital que activara el GPS de uno de los vehículos que, según presumía por escuchas y documentos encontrados, pertenecía a los extorsionadores. Al llegar al lugar junto con policías de la Dirección Distrital de Investigaciones (DDI) de San Fernando y de la Federal se topó con un total de cinco coches de alta gama: un BMW M3, otro BMW 330, un Volkswagen Passat CC, un Mercedes Benz Kompressor C230 y un Chevrolet Camaro modelo 2015. Todos los vehículos estaban a nombre de las esposas de los cabecillas de la organización, tenían los títulos de propiedad radicados en la localidad entrerriana de Esperanza y habrían sido comprados con el producto de los engaños telefónicos.

El líder de la banda fue identificado como Mauricio Javier Papandopoles, cuyo apodo en romaní es “Milanco”. También cayó su hermano, Rubén Omar (alias “Gano”), quien vivía a cuatro cuadras del garage allanado. El tercer referente de la organización sería el también detenido Daniel Ivanoff Papadopulus, apodado “Chicho”. A “Milanco” le gustaba mantener un perfil alto, presentarse entre los suyos como un “ganador”. Además de su esposa –con la que había viajado recientemente a París, Francia–, mantenía dos amoríos, según fuentes del caso. Una de sus amantes resultó ser Yamila Cabrera, apresada por ser la que interpretaba el rol de “la llorona” en las extorsiones.

“‘Milanco’ vestía siempre con ropa cara, le gustan las marcas y los perfumes caros. Andaba vestido siempre impecable, según los criterios de la moda en la comunidad”, contó una fuente del caso a Clarín. Y agregó: “Es el que tiene los autos más extravagantes: era dueño de al menos nueve coches y no tenía ningún problema en pasearse todos los días con uno distinto. Le gustaba ir al Casino, viajaba con sus amantes a Mar del Plata. Andaba siempre de joda, todo esto en el marco de que no se le conoce ningún trabajo lícito. En las escuchas no aparece laburando nunca, salvo por los secuestros: es un ‘bon vivant’, un ‘dandy’. Y en la banda era el que se manejaba en la calle con mayor habilidad, era el más atrevido, era el que levantaba el dinero de las extorsiones”.

Ninguno de los acusados registra actividades lícitas comprobables: no tienen sociedades, aportes jubilatorios ni declaraciones de impuestos. Nada. Una de las patas de la investigación que se viene es la del lavado de activos.

La Justicia Federal porteña, en 2014, ya les había secuestrado otros 50 vehículos a los mismos sospechosos, cuya compra esta siendo investigada en paralelo por el juez federal porteño Luis Rodríguez. La organización, además, tenía un local de venta de coches en la avenida Gaona al 4000, que cerraron el año pasado.








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